Catalina Restrepo Ruiz / Edgar Hernán Macías Tapias
Perspectivas de desarrollo en la
educación en entornos rurales.
unidimensional, al margen de las
diferencias territoriales o humanas de
la población, encuentra en la noción
de desarrollo rural “un referente
conceptual importante para planificar
la prospectiva de la educación en lo
rural y la pertinencia de los procesos
pedagógicos y formativos” (Ramírez,
2015, p. 3). La resignificación de
la noción de desarrollo más allá de
la connotación económica se puede
orientar como un referente de buena
vida para las poblaciones campesinas.
Con todo, el enfoque de formación
Dado que los procesos educativos se
configuran desde una perspectiva de
desarrollo e instalan una comprensión
local de progreso, el presente apartado
permiterastrearestarelacióndominante,
que se hace necesario contrastar antes
de vislumbrar alternativas al desarrollo
en el ámbito educativo rural.
Según Serna y Patiño (2018),
la educación y el desarrollo humano
en contextos rurales no tienen en
cuenta las tradiciones campesinas, el
sistema de creencias y las identidades
culturales. La revisión documental en
torno a las categorías de comunidad,
nueva ruralidad, educación y desarrollo
humano, denotan la fragilidad de las
políticas educativas, la continuidad de la
enseñanza tradicional, la permanencia
de propuestas curriculares no adecuadas
al entorno y la orientación de una
educación con enfoque determinista
económico. En consecuencia, solo el
reconocimiento de la relación entre
escuela-comunidad-ruralidad ayudará
a dar valor real a la educación en el
desarrollo humano y social de los
sectores rurales. De forma similar,
Colina y Dudamel (2019), consideran
que la educación rural en América
Latina requiere plantearse desde el
desarrollo endógeno sustentable, por
cuantoloscambiosquesegenerendesde
adentro de cada ser humano tienen la
capacidad de hacer que los miembros
de una comunidad emprendan acciones
de preservación y cuidado del medio
ambiente.
en
aprendizajes
productivos
es
considerado por Ramírez (2015) como
una apuesta pertinente para el desarrollo
de las comunidades. Adicionalmente,
Pita y González (2016), consideran
una orientación de una educación que
forme desde la integralidad, dado que
las ruralidades están atravesadas por la
globalización, la multiocupación y el
territorio.
La educación planteada desde la
Constitución Nacional de Colombia de
1991, en palabras de Lozano, “emergió
como
una
estrategia
que
debía
contribuiraldesarrollodelterritorio, ala
intervención y resolución de problemas
y conflictos sociales que afectaban a la
población allí asentada” (2017, p. 20).
De esta forma, la educación rural, desde
una comprensión del desarrollo humano
sostenible, favorece las condiciones
para la transformación del ser humano
en persona, la formación de una cultura
para el ejercicio político autónomo
y responsable, y la producción de
conocimiento
con
capacidad
de
El
contexto
marcado
educativo
por una
comprender y transformar la realidad.
La visión crítica de Agudelo
colombiano,
educación centrada en una perspectiva
(2013), expresa las falacias que están a
ISSN digital Nº 2539-3812
miradas
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Universidad Tecnológica de Pereira