Scientia et Technica Año XXVIII, Vol. 29, No. 01, enero-marzo de 2024. Universidad Tecnológica de Pereira
manufactura Aditiva por Soldadura (WAAM, Wire Arc
Additive Manufacturing) [1],[5]. WAAM utiliza las
herramientas de soldadura con arco eléctrico y un alambre
metálico de aporte con una tasa de deposición estimada de 4 a
9 kg/h para construir Dentro de los procesos de soldadura
adecuados para implementar un sistema WAAM, se encuentran
los de alambre continuo sólido (GMAW) o tubular (FCAW).
Para proteger el metal que se deposita se emplean gases
industriales que evitan que los gases del medio circundante
afecten las propiedades mecánicas, disminuyendo las
discontinuidades y haciendo que el arco eléctrico sea estable. El
voltaje, la intensidad de corriente y la velocidad de avance son
algunos de los parámetros fundamentales. Algunos fabricantes
de equipos han desarrollado modificaciones a los tipos de
transferencia que se originan en GMAW, por ejemplo, la
transferencia de metal fría CMT desarrollada por Fronius,
quienes aseguran que se traslada menos calor al depósito al
controlar los parámetros eléctricos de una manera diferente a
los procesos convencionales de soldadura. [7]. Por otro lado,
los metales de aporte que se suelen utilizar son de distribución
comercial y producidos por la industria de la soldadura,
disponibles en forma de rollos de alambre y en un amplio rango
de aleaciones. En aleaciones de aluminio y de acero, aún los
procesos convencionales de conformado son los preferenciales,
en general los depósitos de aluminio con manufactura aditiva
tienen menores propiedades mecánicas comparadas con las
piezas obtenidas por mecanizado, esta condición se supera al
procesar posteriormente a través de un tratamiento térmico que
refine la microestructura [8].
Los desarrollos previos del proceso WAAM datan del año 1920
cuando se patentó el uso de electrodos consumibles para
conformar artículos decorativos [9], más adelante, la
realización de recargues (cladding) con soldadura y en 1967,
Akira Ujiie, patentó la fabricación de recipientes de sección
transversal circular empleando únicamente metal de soldadura
[10]. En 1983, se empleó SAW en tándem con una tasa de
deposición de 20 kg/h, y posteriormente, Rolls Royce junto con
la Universidad de Cranfield, en la década de 1990, mostraron
su interés en la elaboración de componentes de motores
aeronáuticos con Ti-6Al-4V e Inconel 718 [3]. Más
recientemente, investigadores de la start-up Arup y el Imperial
College London, a través del The Alan Turing Institute –
Lloyd’s Register Foundation, diseñó, modeló, construyó y
ensayó el primer puente metálico en acero inoxidable fabricado
con WAAM [6]. Actualmente, WAAM es un proceso que está
siendo usado por la industria aeroespacial para la fabricación de
componentes con alta relación BTF (buy to fly), así como la
industria militar y naval para fabricar repuestos y llevar a cabo
reparaciones de componentes fracturados [11], [12], [13].
Uno de los desafíos en los componentes fabricados con WAAM
es la evaluación de la influencia del proceso de soldadura en sus
propiedades mecánicas, de manera que la resistencia a la
fluencia y a la tracción, de un acero fabricado por AM sea
comparable con la de un acero convencional [7], [8]. Las
propiedades de tracción pueden diferir hasta un 10% para
diferentes orientaciones y la resistencia puede ser mejorada al
incrementar la corriente del arco de soldadura. Por ejemplo, el
trabajo de Ermakova et al. [14] emplearon el proceso GMAW
con CMT (Cold Metal Transfer) para hacer los depósitos capa
a capa sobre un acero estructural EN 10025, con un patrón
oscilante para obtener una pared de 24 mm de espesor. Este tipo
de trayectoria redujo la probabilidad de fusión incompleta, pero
aumentó la entrada de calor. De los ensayos a tracción en
sentido horizontal y en sentido vertical de acuerdo con ASTM
E8M a temperatura ambiente, encontraron que la deformación
en la fractura es ligeramente mayor en las probetas horizontales,
la resistencia a la fluencia es menor 6,8% en las probetas
verticales y la resistencia a la tracción es similar pero
ligeramente menor en el sentido vertical [14]. Por otro lado,
Haden et al. [15] configuraron un sistema WAAM de bajo costo
empleando una máquina de soldar Millermatic 250 con un
posicionador tipo gantry, empleando el software de código
abierto Slic3r engine para el código G, para depositar paredes
de 212,6 cm de longitud, 11,5 cm de altura y 0,6 cm de espesor,
con alambre ER70S-6 de 0,9 mm de diámetro, sobre una platina
de ASTM A36, con 19V, velocidad de alimentación de 5 080
mm/min y un avance de 152 mm/min. Cada capa se realizó en
la misma dirección con un gas de protección 75% Ar y 25%
CO
2
, con un caudal de 30 CFH. A partir de la pared,
mecanizaron probetas de tracción de acuerdo con ASTM A370-
13 y las ensayaron obteniendo un comportamiento en la
resistencia a la fluencia muy similar al obtenido de un ASTM
A36 y sin diferencias significativas entre resultados de probetas
mecanizadas en sentido horizontal y vertical [15].
En el contexto latinoamericano también se han llevado a cabo
investigaciones en las que se configuran sistemas WAAM
integrando equipos de soldadura y CNC. Por ejemplo, el trabajo
de Fragoso Poblano [16] utilizó un dispositivo de control
numérico computarizado CNC para automatizar el movimiento
de la antorcha MIG PF 250 de un equipo de soldadura MIG MM
252 de INFRA, empleando alambre de acero al carbono de 0,9
mm de diámetro y una alimentación de 7,056 m/min, mientras
que el trabajo de Cervantes et al. [17] utilizó el software Match
1, un router CNC, una máquina de soldar para GMAW y el
metal de aporte ER70S-6 de diámetro 0,8 mm. Cada probeta de
tracción se manufacturó depositando 6 capas, la distancia entre
la antorcha y la pieza de 8 mm, amperaje de 80 A, voltaje de
35V, velocidad de avance de la antorcha de 1,1 m/min,
velocidad de alimentación de 15 m/min y caudal de gas de
15ft
3
/h. Las probetas de tracción se mecanizaron de acuerdo con
ASTM E8M-04 y los ensayos se realizaron a temperatura
ambiente de 20°C, obteniendo una resistencia a la fluencia entre
258,0 MPa y 358,1 MPa, resistencia a la tracción entre 402,7
MPa y 493,2 MPa, que en promedio fue ligeramente superior a
la especificada para el metal de aporte ER70S-6 [17].
En Colombia, el estudio de la ANDI e iNNpulsa indica que los
sectores automotriz y metalmecánico deben realizar inversiones
y desarrollos propios para cerrar la brecha tecnológica de la
manufactura 3D, especialmente en la de materiales metálicos
[18]. De todas las tecnologías aditivas, la adopción de WAAM
por la industria colombiana tiene una alta factibilidad de éxito
debido a que puede realizarse sin requerir una alta inversión
inicial en equipos, y puede aprovechar la capacidad instalada y